divendres, 10 de març de 2017

CARTA DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI AL PRESIDENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ALEMANA

A Su Excelencia Reverendísima
Monseñor Robert Zollistsch
Arzobispo de Friburgo,
Presidente de la Conferencia Episcopal Alemana
Herrenstraße 9
D-79098 FREIBURG
Vaticano, 14 de abril de 2012

Excelencia,

Venerado y querido Arzobispo:

Con ocasión de su visita del 15 de marzo de 2012, usted me hizo saber que, por lo que se refiere a la traducción de las palabras «pro multis» en las Plegarias Eucarísticas de la Santa Misa, todavía no hay unidad entre los obispos de las áreas de lengua alemana. Al parecer, se corre el riesgo de que, ante la publicación de la nueva edición del «Gotteslob» [libro de cantos y oraciones], que se espera en breve, algunos sectores del ámbito lingüístico alemán deseen mantener la traducción «por todos», aún cuando la Conferencia Episcopal Alemana acordase escribir «por muchos», tal como ha sido indicado por la Santa Sede. Le había prometido que me expresaría por escrito sobre esta cuestión importante, con el fin de prevenir una división como ésta en el seno más íntimo de nuestra plegaria. Esta carta que ahora dirijo por medio suyo a los miembros de la Conferencia Episcopal Alemana, se enviará también a los demás obispos de las áreas de lengua alemana.

Ante todo, permítame una breves palabras sobre el origen del problema. En los años sesenta, cuando hubo que traducir al alemán el Misal Romano, bajo la responsabilidad de los obispos, había un consenso exegético en que la palabra «los muchos», «muchos», en Isaías 53,11s, era una forma de expresión hebrea que indicaba la totalidad, «todos». En los relatos de la institución de Mateo y de Marcos, la palabra «muchos» sería por tanto un «semitismo», y debería traducirse por «todos». Esta idea se aplicó también a la traducción directamente del texto latino, donde «pro multis» haría referencia, a través de los relatos evangélicos, a Isaías 53 y, por tanto, debería traducirse como «por todos». Con el tiempo, este consenso exegético se ha resquebrajado; ya no existe. En la narración de la Última Cena de la traducción ecuménica alemana de la Sagrada Escritura, puede leerse: «Esta es mi sangre de la alianza, que es derramada por muchos» (Mc 14,24; cf. Mt 26,28). Con esto se pone de relieve algo muy importante: el paso del «pro multis» al «por todos» no era en modo alguno una simple traducción, sino una interpretación, que seguramente tenía y sigue teniendo fundamento, pero es ciertamente ya una interpretación y algo más que una traducción.

Esta fusión entre traducción e interpretación pertenece en cierto sentido a los principios que, inmediatamente después del Concilio, orientaron la traducción de los libros litúrgicos en las lenguas modernas. Se tenía conciencia de cuán lejos estaban la Biblia y los textos litúrgicos del modo de pensar y de hablar del hombre de hoy, de modo que, incluso traducidos, seguían siendo en buena parte incomprensibles para los participantes en la liturgia. Era una tarea novedosa tratar que, en la traducción, los textos sagrados fueran asequibles a los participantes en la liturgia, aunque siguieran siendo muy ajenos a su mundo; es más, los textos sagrados aparecían precisamente de este modo en su enorme lejanía. Así, los autores no sólo se sentían autorizados, sino incluso en la obligación, de incluir ya la interpretación en la traducción, y de acortar de esta manera la vía hacia los hombres, pretendiendo hacer llegar a su mente y a su corazón precisamente estas palabras.

Hasta un cierto punto, el principio de una traducción del contenido del texto base, y no necesariamente literal, sigue estando justificado. Desde que debo recitar continuamente las oraciones litúrgicas en lenguas diferentes, me doy cuenta de que no es posible encontrar a veces casi nada en común entre las diversas traducciones, y que el texto único, que está en la base, con frecuencia es sólo lejanamente reconocible. Además, hay ciertas banalizaciones que comportan una auténtica pérdida. Así, a lo largo de los años, también a mí personalmente me ha resultado cada vez más claro que el principio de la correspondencia no literal, sino estructural, como guía en las traducciones tiene sus límites. Estas consideraciones han llevado a la Instrucción sobre las traducciones «Liturgiam authenticam», emanada por la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, el 28 de marzo de 2001, a poner de nuevo en primer plano el principio de la correspondencia literal, sin prescribir obviamente un verbalismo unilateral. La contribución importante que está en la base de esta instrucción consiste en la distinción entre traducción e interpretación, de la que he hablado al principio. Esta es necesaria tanto respecto a la palabra de la Escritura, como de los textos litúrgicos. Por un lado, la palabra sagrada debe presentarse lo más posible tal como es, incluso en lo que tiene de extraño y con los interrogantes que comporta; por otro lado, a la Iglesia se le ha encomendado el cometido de la interpretación, con el fin de que – en los límites de nuestra comprensión actual – nos llegue ese mensaje que el Señor nos ha destinado. Ni siquiera la traducción más esmerada puede sustituir a la interpretación: pertenece a la estructura de la revelación el que la Palabra de Dios sea leída en la comunidad interpretativa de la Iglesia, y que la fidelidad y la actualización estén enlazadas recíprocamente. La Palabra debe estar presente tal y como es, en su forma propia, tal vez extraña para nosotros; la interpretación debe confrontarse con la fidelidad a la Palabra misma, pero, al mismo tiempo, ha de hacerla accesible al oyente de hoy.

En este contexto, la Santa Sede ha decidido que, en la nueva traducción del Misal, la expresión «pro multis» deba ser traducida tal y como es, y no al mismo tiempo ya interpretada. En lugar de la versión interpretada «por todos», ha de ponerse la simple traducción «por muchos». Quisiera hacer notar aquí que ni en Mateo ni en Marcos hay artículo, así pues, no «por los muchos», sino «por muchos». Si bien esta decisión, como espero, es absolutamente comprensible a la luz de la correlación fundamental entre traducción e interpretación, soy consciente sin embargo de que representa un reto enorme para todos aquellos que tienen el cometido de exponer la Palabra de Dios en la Iglesia. En efecto, para quienes participan habitualmente en la Santa Misa, esto parece casi inevitablemente como una ruptura precisamente en el corazón de lo sagrado. Ellos se dirán: Pero Cristo, ¿no ha muerto por todos? ¿Ha modificado la Iglesia su doctrina? ¿Puede y está autorizada para hacerlo? ¿Se está produciendo aquí una reacción que quiere destruir la herencia del Concilio? Por la experiencia de los últimos 50 años, todos sabemos cuán profundamente impactan en el ánimo de las personas los cambios de formas y textos litúrgicos; lo mucho que puede inquietar una modificación del texto en un punto tan importante. Por este motivo, en el momento en que, en virtud de la distinción entre traducción e interpretación, se optó por la traducción «por muchos», se decidió al mismo tiempo que esta traducción fuera precedida en cada área lingüística de una esmerada catequesis, por medio de la cual los obispos deberían hacer comprender concretamente a sus sacerdotes y, a través de ellos, a todos los fieles por qué se hace. Hacer preceder la catequesis es la condición esencial para la entrada en vigor de la nueva traducción. Por lo que sé, una catequesis como ésta no se ha hecho hasta ahora en el área lingüística alemana. El propósito de mi carta es pediros con la mayor urgencia a todos vosotros, queridos hermanos, la elaboración de una catequesis de este tipo, para hablar después de esto con los sacerdotes y hacerlo al mismo tiempo accesible a los fieles.
En dicha catequesis, se deberá explicar brevemente en primer lugar por qué, en la traducción del Misal tras el Concilio, la palabra «muchos» fue sustituida por «todos»: para expresar de modo inequívoco, en el sentido querido por Jesús, la universalidad de la salvación que de él proviene.

Pero surge inmediatamente la pregunta: Si Jesús ha muerto por todos, ¿por qué en las palabras de la Ultima Cena él dijo «por muchos»? Y, ¿por qué nosotros ahora nos atenemos a estas palabras de la institución de Jesús? A este punto, es necesario añadir ante todo que, según Mateo y Marcos, Jesús ha dicho «por muchos», mientras según Lucas y Pablo ha dicho «por vosotros». Aparentemente, así se restringe aún más el círculo. Y, sin embargo, es precisamente partiendo de esto como se puede llegar a la solución. Los discípulos saben que la misión de Jesús va más allá de ellos y de su grupo; que él ha venido para reunir a los hijos de Dios dispersos por el mundo (cf. Jn 11,52). Pero el «por vosotros» hace que la misión de Jesús aparezca de forma absolutamente concreta para los presentes. Ellos no son miembros cualquiera de una enorme totalidad, sino que cada uno sabe que el Señor ha muerto «por mi», «por nosotros». El «por vosotros» se extiende al pasado y al futuro, se refiere a mí de manera totalmente personal; nosotros, que estamos aquí reunidos, somos conocidos y amados por Jesús en cuanto tales. Por consiguiente, este «por vosotros» no es una restricción, sino una concretización, que vale para cada comunidad que celebra la Eucaristía y que la une concretamente al amor de Jesús. En las palabras de la consagración, el Canon Romano ha unido las dos lecturas bíblicas y, de acuerdo con esto, dice: «por vosotros y por muchos». Esta fórmula fue retomada luego por la reforma litúrgica en todas las Plegarias Eucarísticas.

Pero, una vez más: ¿Por qué «por muchos»? ¿Acaso el Señor no ha muerto por todos? El hecho de que Jesucristo, en cuanto Hijo de Dios hecho hombre, sea el hombre para todos los hombres, el nuevo Adán, forma parte de las certezas fundamentales de nuestra fe. Sobre este punto, quisiera recordar solamente tres textos de la Escritura: Dios entregó a su Hijo «por todos», afirma Pablo en la Carta a los Romanos (Rm 8,32). «Uno murió por todos», dice en la Segunda Carta a los Corintios, hablando de la muerte de Jesús (2 Co 5,14). Jesús «se entrego en rescate por todos», escribe en la Primera Carta a Timoteo (1 Tm 2,6). Pero entonces, con mayor razón, una vez más, debemos preguntarnos: si esto es así de claro, ¿por qué en la Plegaria Eucarística esta escrito «por muchos»? Ahora bien, la Iglesia ha tomado esta fórmula de los relatos de la institución en el Nuevo Testamento. Lo dice así por respeto a la palabra de Jesús, por permanecer fiel a él incluso en las palabras. El respeto reverencial por la palabra misma de Jesús es la razón de la fórmula de la Plegaria Eucarística. Pero ahora nos preguntamos: ¿Por qué Jesús mismo lo ha dicho precisamente así? La razón verdadera y propia consiste en que, con esto, Jesús se ha hecho reconocer como el Siervo de Dios de Isaías 53, ha mostrado ser aquella figura que la palabra del profeta estaba esperando. Respeto reverencial de la Iglesia por la palabra de Jesús, fidelidad de Jesús a la palabra de la «Escritura»: esta doble fidelidad es la razón concreta de la fórmula «por muchos». En esta cadena de reverente fidelidad, nos insertamos nosotros con la traducción literal de las palabras de la Escritura.

Así como hemos visto anteriormente que el «por vosotros» de la traducción lucano-paulina no restringe, sino que concretiza, así podemos reconocer ahora que la dialéctica «muchos»-«todos» tiene su propio significado. «Todos» se mueve en el plano ontológico: el ser y obrar de Jesús, abarca a toda la humanidad, al pasado, al presente y al futuro. Pero históricamente, en la comunidad concreta de aquellos que celebran la Eucaristía, él llega de hecho sólo a «muchos». Entonces es posible reconocer un triple significado de la correlación entre «muchos» y «todos». En primer lugar, para nosotros, que podemos sentarnos a su mesa, debería significar sorpresa, alegría y gratitud, porque él me ha llamado, porque puedo estar con él y puedo conocerlo. «Estoy agradecido al Señor, que por gracia me ha llamado a su Iglesia…” [Canto religioso “Fest soll mein Taufbund immer steen”, estrofa 1]. En segundo lugar, significa también responsabilidad. Cómo el Señor, a su modo, llegue a los otros – a «todos» – es a fin de cuentas un misterio suyo. Pero, indudablemente, es una responsabilidad el hecho de ser llamado por él directamente a su mesa, de manera que puedo oír: «por vosotros», «por mi», él ha sufrido. Los muchos tienen responsabilidad por todos. La comunidad de los muchos debe ser luz en el candelero, ciudad puesta en lo alto de un monte, levadura para todos. Esta es una vocación que concierne a cada uno de manera totalmente personal. Los muchos, que somos nosotros, deben llevar consigo la responsabilidad por el todo, conscientes de la propia misión. Finalmente, se puede añadir un tercer aspecto. En la sociedad actual tenemos la sensación de no ser en absoluto «muchos», sino muy pocos, una pequeña multitud, que se reduce continuamente. Pero no, somos «muchos»: «Después de esto vi una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de todas las naciones, razas, pueblos y lengua», dice el Apocalipsis de Juan (Ap 7,9). Nosotros somos muchos y representamos a todos. Así, ambas palabras, «muchos» y «todos» van juntas y se relacionan una con otra en la responsabilidad y en la promesa.

Excelencia, queridos hermanos en el episcopado. Con todo esto, he querido indicar la línea del contenido fundamental de la catequesis, por medio de la cual se debe preparar a sacerdotes y laicos lo más pronto posible para la nueva traducción. Espero que pueda servir al mismo tiempo para una participación más profunda en la Santa Eucaristía, integrándose en la gran tarea que nos espera con el «Año de la Fe». Confío que dicha catequesis se presente prontamente, y forme parte así de esa renovación litúrgica, a la cual se comprometió el Concilio desde su primera sesión.

Con la bendición y el saludo pascual, me confirmo suyo en el Señor.


Benedictus PP. XVI

dijous, 9 de març de 2017

DESCRIPCIÓ DE LA NOVA EDICIÓ DEL MISSAL EN CASTELLÀ

Una nova edició del «Missal»
en castellà

Acaba de sortir la nova edició del Missal en castellà segons la tercera edició típica llatina, que es va publicar el 2002, i es va modifi car, en el text llatí, l’any 2008. La Comissió Episcopal de Litúrgia de la Conferència Episcopal Espanyola ha preparat un text ajustat a la tercera edició típica llatina i una nova traducció dels textos existents d’acord amb l’establert en la Instrucció de la Congregació per al Culte Diví i la Disciplina dels Sagraments Liturgiam authenticam de 2001, on es demanava la màxima fi delitat al text llatí i la literalitat en la traducció. El volum recentment publicat, amb una molt acurada edició i enquadernació, compta amb 1386 planes (21x 28 cm). El Missal està encapçalat per l’Ordenament General segons la darrera edició típica llatina, el text del qual va patir considerables modificacions respecte a l’anterior (no obstant això, ja el 2008 va ser publicat en castellà com a separata).

Propi del temps

En aquest apartat s’han afegit algunes oracions i formularis de misses: una nova oració col·lecta per al dia 20 de desembre; una missa per a la vigília de l’Epifania; per al temps de Quaresma s’han incorporat pregàries sobre el poble que poden utilitzar-se a la benedicció fi nal; una oració col·lecta per al divendres de la setmana V de Quaresma –conegut tradicionalment com a divendres dels dolors– que commemora la Dolorosa; una oració de temàtica baptismal per al dissabte de la setmana V de Quaresma; s’hi afegeixen onze col·lectes noves en el temps de Pasqua per evitar les repeticions, una missa per a la vigília
de l’Ascensió i una segona col·lecta alternativa per a la missa del dia. Algunes oracions del temps de durant l’any han estat retocades.

Ordinari de la missa

A l’ordinari de la missa s’han ajustat les conclusions dels prefacis a la vari etat que hi ha al Missal llatí, ja que en castellà s’havia optat per fer-ne servir uns quants que es repetien; s’ha afegit un nou prefaci per als màrtirs; en les paraules del relat de la institució apareix l’expressió “por muchos” en la consagració del calze en lloc de “por todos los hombres”, tal i com va disposar el papa Benet XVI; a les pregàries eucarístiques II, III i IV s’ha inclòs el nom de sant Josep, segons va establir la Congregació per al Culte Diví i la Disciplina dels Sagraments, el 2013; s’ha canviat l’ordre de les quatre variants de la pregària eucarística V: la quarta, amb el títol de “La Iglesia en camino hacia la unidad”, passa a ser la primera; s’han afegit textos a les benediccions solemnes i fet canvis en les pregàries sobre el poble; l’apèndix llatí s’ha posat en forma de separata per disminuir les planes del volum i facilitar un ús còmode quan s’hagi de celebrar en aquesta llengua.

Propi i comú dels sants

Al santoral s’han afegit els textos litúrgics per a les quatre memòries obligatòries i les divuit memòries lliures que s’han anat incorporant al Calendari Romà General des de la segona edició típica llatina de 1975, a més d’unes altres trenta-set noves pregàries i dels canvis introduïts en moltes altres ja existents. Hi fi guren també dues noves memòries concedides per a Espanya.

El Missal conté el prefaci de la festa de santa Maria Magdalena (22 de juliol), elevada de memòria a festa el passat mes de juny. S’han unifi cat els títols de les festes marianes, adoptant l’expressió de la visitació de Maria a la seva cosina Isabel: benaurada, que és la que empra el Missal llatí. En el comú dels sants: han passat de set a onze les misses de la Mare de
Déu; s’hi ha afegit un nou formulari en el comú de diversos màrtirs; s’han sistematitzat les misses de pastors; i s’ha introduït un nou formulari per a un monjo i un altre per a una monja.

Misses rituals

A les misses rituals s’han reorganitzat els formularis relatius a la iniciació cristiana, a la unció i al viàtic, al sagrament de l’orde i al sagrament del matrimoni. S’ha introduït una referència rubrical per a la missa d’institució de lectors i acòlits.

Misses per diverses necessitats

Les misses per diverses necessitats s’han estructurat en tres blocs, en lloc de quatre com fi ns ara: “Por la Iglesia”; “Por las necesidades públicas”; “Por diversas necesidades”. I han passat de quaranta-sis a quaranta-nou misses. Els nous formularis s’han incorporat en el número 11 (en els aniversaris de matrimoni) i en el número 39 (per demanar la continència). Entre les misses votives s’han afegit la de la Divina Misericòrdia, la de Nostre Senyor Jesucrist gran Sacerdot i la de sant Joan Baptista. Passen, doncs, de setze a dinou.

Misses de difunts

Les misses de difunts han estat objecte també d’una nova organització. El capítol V (Exèquies d’infants) queda incorporat al capítol I, dedicat a les exèquies. En més de trenta pregàries,
hi fi gura el terme “ànima” que en l’edició precedent havia desaparegut.
Apèndix

S’hi ha afegit la benedicció del calze i de la patena dins de la missa.

Textos bíblics

La nova edició del Missal recull en les seves antífones d’entrada i comunió, i en les poques lectures i evangelis que conté, el text bíblic oficial de la Conferència Episcopal Espanyola, aprovat per l’episcopat espanyol el 2008 i concedit per al seu ús litúrgic per la Congregació per al Culte Diví i la Disciplina dels Sagraments el 2010 i el 2014.

Música

S’ha inclòs tot l’ordinari de la missa musicalitzat, desig que en les anteriors edicions mai no s’havia pogut assolir. Tres CDs amb totes les parts cantables de l’ordinari així com els prefacis acompanyen el Missal per facilitar-ne l’aprenentatge. En la litúrgia de la Paraula s’han inclòs tres senzills models melòdics per al cant de les lectures (primera, segona i evangeli), que complementen els tons gregorians tradicionals per al cant de les lectures. A més a més, en l’evangeli s’imita la mateixa cadència del relat de la institució, establint així un paral·lelisme musical entre el cimal de la litúrgia de la Paraula (evangeli) iel de la litúrgia eucarística (consagració); s’ha fet el mateix amb l’aclamació de l’evangeli posant-hi una fòrmula alternativa en paral·lel a l’aclamació després de la consagració. S’ofereixen vint fòrmules salmòdiques per poder cantar els salms responsorials que es troben al Leccionari i deu per al cant del verset abans de l’evangeli.

A partir del Diumenge I de Quaresma de 2017, 5 de març, entra en vigor la nova traducció del Missal Romà en castellà per a les diòcesis d’Espanya.Una de les novetats que comporta és el canvi de les paraules que es refereixen a la sang de Crist en el text de la consagració del calze: «que será derramada por vosotros y por todos los hombres» se substitueix per l’expressió «que será derramada  por vosotros y por muchos». Es tracta d’una modifi cació manada per la Congregació per al Culte Diví i la Disciplina dels Sagraments l’any 2006, i que es va incorporant en les traduccions de la tercera edició del Missal Romà que es van publicant en els diversos idiomes. Nota: en català, estem a l'espera d'aquesta publicació o bé de la decisió que prenguin els bisbes de la Tarraconense.

La traducció del «pro multis» de la
consagració del vi

En el Nou Testament trobem el relat del Darrer Sopar en quatre llocs: (Mateu (26,26-29), Marc (14,22-25), Lluc (22,15-20) i 1 Corintis (11,23-26). En Mateu i Marc, Jesús afirma que la seva sang va ser vessada «per molts»1 (en llatí «pro multis»); en Lluc i Pau «per vosaltres».
Després del Concili Vaticà II, en preparar les versions en llengües vernacles del Missal, no es va traduir literalment l’expressió «pro multis» sinó que es va utilitzar la paraula «tots», en considerar que Jesús havia fet un oferiment universal de la seva vida, que no està reservat a un
cert nombre de destinataris (cf. Joan 4,42; 6,51; 11,52; Romans 5,15; 2 Corintis 5,14-15; Titus 2,11; 1 Joan 2,2). No obstant això, actualment sembla més convenient traduir fidelment les paraules «pro multis» de la consagració del vi, per no fer una interpretació del text, encara que tingui fonament teològic, tal i com ho va explicar el mateix papa Benet XVI al president de la
Conferència Episcopal Alemanya, en una carta del 2012. ¿No ha mort Jesús per tots? Aquest canvi podria fer pensar que Jesús no ha mort per tots o que l’Església ha modificat recentment aquesta doctrina. Però no és així, tal com seguidament expliquem. Recordem que en els evangelis de Mateu i Marc, Jesús diu que la seva sang va ser vessada «per molts», mentre que
en els textos de Lluc i de Pau diu «per vosaltres». La litúrgia, que no segueix literalment cap dels textos de l’Escriptura del Darrer Sopar, va fusionar les dues formulacions: «...aquest és el calze de la meva sang, la sang de l’aliança nova i eterna vessada per vosaltres i per molts...».
1 Les Bíblies de la Fundació Bíblica Catalana i de Montserrat tradueixen “per una multitud”, i la BCI “per tothom”. Tal com explica la nota a peu de pàgina de la BCI, s’ha interpretat així la traducció, que literalment seria per molts, ja que aquesta és una fórmula semítica que equival a «per tota la humanitat».

Per vosaltres

Els deixebles saben que la missió de Jesús va més enllà d’ells i del seu grup; que ell ha vingut per reunir els fills de Déu dispersos pel món (cf. Joan 11,52). Però el «per vosaltres» que diu Jesús en el Darrer Sopar fa que la seva missió aparegui de forma absolutament concreta per als presents. Ells no són qualsevol membre d’una enorme totalitat, sinó que cada un sap que el Senyor ha mort «per mi», «per nosaltres». Per molts Jesús, encara que sabia el valor universal de la seva entrega, no va dir «per tots» sinó «per molts», utilitzant la mateixa expressió que trobem en la profecia d’Isaïes referida a la missió del servent de Déu: «Prenia damunt seu els pecats de molts2 i intercedia a favor d’ells» (53,12). D’aquesta manera, Jesús hauria establert un paral·lelisme amb aquest passatge de l’Antic Testament, reconeixent-se com el servent de Déu i demostrant ser aquella figura que la paraula del profeta estava esperant. Per tant, Jesús va utilitzar l’expressió «per molts» per fidelitat a les paraules de l’anunci profètic d’Isaïes i l’Església utilitza «per molts» per un respecte reverencial a les paraules de Jesús.

Molts-Tots

La dialèctica «molts»-«tots» té el seu propi significat. «Tots» es mou en el pla ontològic: l’ésser i obrar de Jesús abasta tota la humanitat. «Molts» es refereix a la història actual: en la comunitat concreta d’aquells que celebren l’Eucaristia, ell no arriba a tots sinó a molts. D’aquí que sigui possible reconèixer un triple significat de la correlació entre «molts» i «tots». 2 Les Bíblies de la Fundació Bíblica Catalana i de Montserrat tradueixen “pecats de molts”. La BCI, en canvi, “pecats de tots”, amb la mateixa observació en nota.


En primer lloc, per a nosaltres que ens podem seure a la seva taula, hauria de significar sorpresa, alegria i gratitud, perquè ell m’ha cridat, perquè puc estar amb ell i el puc conèixer. A més, aquesta invitació requereix la meva resposta: puc acollir o no la invitació salvífica. Així, en dir «per molts» resta oberta la inclusió de cada un dels éssers humans en aquest grup dels salvats per la mort de Jesucrist; no obliga, como seria el cas de «tots». La salvació no és quelcom mecànic, sense el desig o la participació voluntària de cada un. Tot el contrari: el creient es convidat a acceptar per la fe el do que li és ofert. En segon lloc, significa també responsabilitat perquè els molts tenen responsabilitat per tots. La comunitat dels molts ha de ser llum en un lloc alt, ciutat dalt d’una muntanya, llevat per a tothom. Aquesta és una vocació que implica a cada un de manera totalment personal. I, finalment, afegim un tercer aspecte. En la societat actual tenim la sensació de no ser en absolut «molts», sinó molt pocs, una petita multitud, que es redueix contínuament. Però no, som «molts» que representem a tots. (JOSE ANTONIO GOÑI). 

dimecres, 8 de març de 2017

NOTA IMPORTANT SOBRE LA III EDICIÓ DEL MISSAL EN LLENGUA CASTELLANA

El primer Diumenge de Quaresma entrà en ús la versió de la III Edició del Missal Romà, editat, tot sigui dit, amb acurada edició per la CEE, juntament amb els Leccionaris que ja estan en vigor. Les Parròquies i comunitats que celebren en llengua castellana faran bé d’adquirir els nous llibres litúrgics preceptius i retirar amb cura els que estan fora d’ús a la biblioteca parroquial. El canvi més notori i que afecta a les paraules sacramentals de la consagració del la Sang preciosa del Senyor és aquest: on fins ara es deia: «que será derramada por vosotros y por todos los hombres» ara cal dir: «que será derramada por vosotros y por muchos». Així en totes les Pregàries Eucarístiques, sense excepció i de manera ferma i definitiva. 

El canvi del pro multis forma part de l’essencialitat de les paraules de la consagració i mereixen per elles mateixes, un gran respecte.  Els qui encara no tinguin el Missal nou faran bé d’indicar en llapis, o d’altra manera, aquesta nova versió. Essent absolutament il·lícita emprar l’anterior. És evident que les parròquies i comunitat que celebren en llengua castellana han d’adquirir el més aviat possible, tant els leccionaris com el Misal. Són els vigents des del punt de vista litúrgic més explícit. Per altra banda, s’ha de dir, que obeeixen a un treball molt ben fet. Els anteruiors han quedat des del punt de vista litúrgic sense vigència. Els preus, tot sigui dit, són assequibles.

En canvi, els qui celebren en català han de continuar celebrant amb la II Edició del Missal Català fins que no aparegui el decret episcopal ordenant que s’empri la nova fórmula, ja aprovada per la Seu Apostòlica, el dia 3 de març del 2017 (dissabtes passat), pel qual queden incloses les noves paraules de la consagració de la Sang preciosa; aquest ordenament entrarà en vigor, el diumenge de la Passió del Rams a partir ja de la Missa de Vigília i de manera definitiva i per sempre. Quan aparegui la Nova versió de la III Editio Missalis Romani en català (ara ja no tardarà gaire) hi quedaran incorporades. Fins que no sigui publicat el nou Missal cal fer anotació en el text (es pot fer amb un llapis) o fer-ho amb material adhesiu (A Vic així s’ha fet).

no aparegui la nova edició que s’està preparant i no es poden canviar les paraules de la consagració del calze i cal procedir com sempre (a no ser que l’Arquebisbe i els bisbes de la Tarraconense disposin el contrari).  

La qüestió del pro multis obeeix a la voluntat expressa del qui fou el Papa Bene, el qual va adduir les raons per retornar a la literalitat de la traducció, tant del grec com del llatí i, segons els criteris del decret Liturgiam authenticam. No cal ni dir que el legislador no disminueix en absolut el valor de la redempció universal de Crist. Apel·la entre altres raons a la raó de la literalitat del text bíblic i aquest «per molts» indica una totalitat no determinada. Però no exclou el principi de la totalitat: (molts poden ser tots). No cal donar més importància a la qüestió que la que té (altres qüestions litúrgiques i pastorals són objecte de preocupació més grans).

En la sagrada litúrgia sempre cal procedir amb molta cura i amb una obediència a les disposicions de l’Església perquè la litúrgia expressa la lex credendi de l’Església. I aquest criteri d’obediència (més si fa referència a la suma reverència que mereixen les paraules de la consagració) va més enllà de les opinions personals, totes discutibles. La litúrgia no és nostre és de l’Església. Recordem el text del Vaticà II (SC 22, art.1.3).

Us afegeixo un article del professor J. A. Goñi de Navarra que té un valor explicatiu sobre les novetats del Misal Romano en castellà. La qüestió mereixeria un aprofundiment teològic més ben fonamentat. També adjunto la carta del Papa Benet als bisbes de Alemanya, del dia 24 d’abril de 2012 en el qual justifica el canvi de la versió del Pro multis (No hi ha versió catalana). Estic preparant un article sobre la qüestió del pro multis, certament exegèticament i teològicament és complexa. i que us faré arribar aquesta Quaresma.

Nota sobre els textos propis de les diòcesis catalanes en castellà.

El nou Missal castellà no inclou els Propis en castellà de les solemnitats, festes i memòries de les diòcesis catalanes. El CIL està preparant un suplement que les contingui i que es farà públic molt aviat. 

diumenge, 5 de març de 2017

Seguim el Mestre. Evangeli de Mateu.- Diumenge I de Quaresma (Cicle A)


No permeteu que caiguem en la temptació

El primer Diumenge de Quaresma es proclamen, des d’antic, les temptacions del Senyor. Jesús ja ens va ensenyar que en l’oració del Pare nostre en la sisena invocació cal dir: No permeteu que caiguem en la temptació, ans deslliureu-nos del Mal. Perquè sabem que si caiem en la temptació no ens en podríem sortir.

En la comunió eucarística cal que entrem en profunda comunió amb el Senyor que per nosaltres sojornà al desert i va dejunar durant «quanta dies i quaranta nits». Allí la Serp antiga i el qui des del principi és un mentider i que només pot existir en forma de mentida, va temptar la humanitat de Jesús: ell és, segons l’Escriptura, el Temptador, el Diable (el qui divideix) i Satanàs (l’enemic de l’obra de Déu) temptà Jesús i a canvi de res volia apartar la seva humanitat del designi i de la voluntat del Pare.

Entrar en el relat de les temptacions de Jesús és realment pestilent i inquietant. El diable porta a la mort i les tres temptacions se succeeixen: ajupir-se per unes pedres, tirar-se de daltabaix del pinacle del temple (el suïcidi) i adorar un imperi de mort (inexistent). Quina impressió fa quan el Senyor exorcitza a Satanàs i li diu: Fuig d’aquí! L'Escriptura diu: Adoraràs al Senyor el teu Déu i només a Ell donaràs culte. Com es podria prosternar el qui és el Be infinit davant del Mal? A canvi de què? De res. El Senyor havia de fer un miracle ridícul: canviar les pedres en pans, quan Ell donaria el seu Cos immaculat i glorificat com el Pa de la Vida?.

El Maligne tempta el Senyor en la seva identitat: Si ets fill de Déu... (el Senyor ho tornarà a sentir a la creu). Vol fer creure a Jesús que la paraula del Pare en el seu baptisme és falsa, quan li fou dit: Tu ets el meu Fill estimat. El Diable tempta a Jesús i ens tempta a nosaltres: Ens vol fer creure de què no som fills de Déu i llavors la única temptació és aquesta: deixar de creure!

Que ningú digui que el Maligne no existeix. Aquesta és la seva astúcia: fer-nos creure que no existeix! Es que podem negar la seva existència després del nazisme, del bolxevisme, del genocidi otomà, de la barbàrie islàmica actual? Per posar uns quants exemples de la història; el Maligne és sempre present quan el Mal actua per fer Mal i s’hi complau, quan es possible la pregunta: Es possible que un mal així surti del cor de l’home? Sí, el Maligne vol destruir la imatge i la semblança de Déu en la criatura humana, al seu lloc vol posar una màscara, una caricatura del que Déu vol fer en nosaltres, en aquest món i en l’altre.

Amb quanta raó hem de demanar que el Senyor ens alliberi del Mal! del mal absolut, misteriós, l’abast i l’existència del qual només Déu coneix, car a nosaltres ens han estat prohibits el fruits de l’arbre del coneixement del bé i del mal. Tant l’un com l’altre, només Déu els coneix de forma absoluta i essencial.

diumenge, 26 de febrer de 2017

Seguim el Mestre. Evangeli de Mateu.- Diumenge VIII del Temps Ordinari (Cicle A)


Els lliris del camp, bellíssims

Continuem el sermó de la Muntanya (Mt 6:24-34). També el Senyor sorprèn i de cap manera ens vol dir que no ens hàgim de preocupar pel que necessitem per la vida, per nosaltres i els nostres fills; com un veritable rabbí anuncia: «La llei del major al menor»: Si Déu fa això amb els lliris del camp què no farà amb vosaltres? i ens mou a una confiança amb el Pare del cel que sempre és al nostre costat per ajudar-nos i donar-nos força.

El Senyor Jesús ens marca l’ordre de valors; primer és la vida, primer és l’esperit i, després allò material. No a la inversa. Menjo per a viure i no visc per a menjar. Em recordo que en una farmàcia que fou atracada i que conec, la farmacèutica va dir als lladres que anaven armats: La nostra vida val més que tot el que podeu prendre en aquest local. Quina veritat més gran! Visquem, gaudim del que tenim, la joia de veure els fills que es fan grans, dels néts que ens estimen, dels amics, de l’amor preciós entre espòs i esposa, tot el que podem fer a favor dels altres. l’altre és sempre un do ens ha dit el Papa per al missatge de la Quaresma. El Senyor ens posa davant d’una disjuntiva: per què voleu viure? Pels diners enganyosos o bé per a Déu, que és la vida? Si viviu per a la riquesa enganyosa el neguit serà dins vostre i no trobareu la pau. Si viviu per a Déu, plenitud de la vida, tindreu la pau del cor.

També tenim com una necessitat de controlar-ho tot, si cal fer-ho, però d’una manera absoluta. Amb aquest afany la vida se’ns pot escapar. Hi ha zones de la vida nostra que no podem controlar i menys la dels altres. Sempre hi ha quelcom imprevisible que cal deixar a la llibertat i a la providència de Déu. La vida és així de preciosa. Cada persona porta un misteri de llibertat, de possibilitats… podem i hem d’estimar molt, però mai anular l’altre.

Per altra banda, com una mena de carpe diem cristià, ningú pot allargar per a res la seva vida i no cal preocupar-nos del demà que, tampoc sabem si hi serà. Cerquem el Regne de Déu, cerquem Déu, viure segons la seva voluntat, evitar el pecat que ens fa mal a nosaltres i als altres, viure en pau, joiosa i honradament. Sabent que Déu ja sap del que tenim necessitat, però tot i així cal pregar. Conec un taxista que li van prohibir portar al taxi el signe de la creu, però ho va solucionar posant-la darrera una foto de la seva esposa; ningú ho sap, però jo sé que allí hi ha la creu, i Jesús m’acompanya i fa que el meu treball sigui un servei ple de bondat.

diumenge, 19 de febrer de 2017

Seguim el Mestre. Evangeli de Mateu.- Diumenge VII del Temps Ordinari (Cicle A)


Estima i punt final.

Aquests diumenges, de manera seguida, anem proclamant el Sermó de la Muntanya i, també, cada diumenge, anem de sorpresa en sorpresa pel que ens diu el Senyor. Aquest diumenge, encara més: No hem d’estimar únicament els amics sinó, fins i tot, els enemics (i ens demana la primera caritat, que és pregar per ells).

El primer que penses és “Et passes, Senyor!, Qui pot estimar d’aquesta manera?”. En un segon moment, ja reposat en la pregària, penses: “Només tu ho pots dir, perquè tu, Jesús, vas viure el que prediques fins al final. Vas portar la càrrega de la creu i al cim del teu camí vas perdonar els qui et crucificaven.” En un tercer moment, penses “Només amb la teva gràcia es pot viure un amor així, sense tu és impossible, seria com demanar a un coix que guanyés els cent metres llisos”.

L’ensenyament que aprenem és que l’odi només té un aturador: el perdó. Mai s’ha de permetre que l’odi del qui et fa mal entri dintre del propi cor perquè llavors l’odi esdevé infernal i fa mal a l’un i a l’altre. De tal manera que poden acabar destruint-se amb una espiral de violència sense fre. Un cristià ha de dir “Prou. Jo et perdono i no et vull mal”.

Al final, Jesús, amb una tendresa commovedora, ens diu: “Sigueu bons del tot, com ho és el vostre Pare del cel”. Quin horitzó més gran: Ser comunicadors i imitadors de la mateixa bondat del Pare, Ell que és Bondat Infinita.